La importancia de cambiar el líquido refrigerante.

Sin duda el líquido refrigerante es de vital importancia para el funcionamiento del motor. Esto se debe a que es el vehículo que transfiere el calor generado por la combustión, hacia todo el sistema de refrigeración. Tiene propiedades anticongelantes y puede regular la temperatura, a diferencia con el agua del grifo, el líquido refrigerante no hierve a 145°C, ni se congela -40°C, por lo que es muy resistente a temperaturas extremas. Además, es un químico no corrosivo que cuida los conductos del motor.

Se recomienda cambiarlo cada 40.000 km o cada 2 años. Aun así, siempre es bueno hacer una revisión visual.

Cuando el líquido refrigerante pierde sus propiedades, comienza a ser menos eficiente. Esto genera un aumento de temperatura en el motor, y el radiador no consigue hacer un enfriamiento correcto.