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cambios automáticos

¿Cuáles son las averías en las cajas de cambio de un coche automático?

Vibraciones al acelerar o al ralentí

Esto indicaría un problema en el tambor donde se alojan los discos de embrague o en el propio eje de entrada de la transmisión. Estas vibraciones o tirones pueden ir asociados a una dificultad para cambiar de marcha..

No cambia de marcha, o tarda mucho en hacerlo

Es uno de los síntomas más elusivos de una avería en la caja de cambios automática. El fallo puede ser causado por la electrónica, o puede ser causa de un líquido ATF degradado, a un nivel incorrecto, o que ha perdido propiedades a causa del tiempo y la falta de mantenimiento. La consecuencia es una presión inadecuada en el convertidor de par, por defecto o por exceso. La falta o exceso de presión hidráulica impedirá que los discos de embrague hagan su función correctamente y el cambio tendrá un comportamiento errático.

Golpes al cambiar de marcha

Este problema suele presentarse en caliente, y también al pasar de D a punto muerto o a marcha atrás. El golpe suele venir causado por un problema en el cuerpo de válvulas de la caja de cambios automática. El fallo de estas electroválvulas puede verse reflejado en un testigo de fallo si el coche es lo suficientemente moderno. Las válvulas están integradas en la mecatrónica de la caja de cambios – están controladas por la electrónica, pero son componentes mecánicos – y solucionar la avería requeriría habitualmente de la ayuda de un profesional.

No se mueve, ni adelante ni atrás

Si el coche no responde a nuestros inputs y es incapaz de moverse en ninguna dirección, lo más plausible es que tengamos un fallo en la bomba de aceite de la propia caja de cambios. Al no tener presión de aceite, el convertidor de par no podrá transmitir la fuerza del motor a los embragues de la caja de cambios, y no podremos literalmente movernos. También puede estar causada por un fallo catastrófico de la caja de cambios, pero los síntomas previos a ese fallo hubieran sido perceptibles durante miles de kilómetros – no sería un fallo repentino y súbito.

Huele a quemado

Un olor a quemado en el coche nunca son buenas noticias. Si el olor proviene del cambio, lo más posible es que tengamos un aceite del cambio sobrecalentado. El fluido ATF se degrada con las temperaturas elevadas y pierde propiedades lubricantes. El resultado lo puedes imaginar: desgaste acelerado a causa del exceso de fricción, restos de metal en el interior de la caja de cambios, y todos los problemas que ello acarrea. Corre al taller a solucionar el problema, y conduce lo menos posible tu coche si detectas el problema.

¿Cuál es la solución a la avería del cambio automático?

En algunos casos, un reemplazo del fluido del cambio automático podría solucionar el problema, y debería ser lo primero que se haga antes de adentrarse en aguas más pantanosas. Si el problema persiste, no quedará más remedio que desmontar el cambio del coche para enviarlo a un especialista en cambios automáticos. Podemos estar ante un problema de desgaste en la piñonería, o podemos estar hablando de un desgaste generalizado que motive la necesidad de reconstruir la caja de cambios. Una reconstrucción no debería ser necesaria antes de 250.000 km de uso convencional del coche, y en muchos coches puede que nunca llegue a ser necesaria.

Un buen mantenimiento puede ahorrarte muchos problemas

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